3. La MIGRACIÓN COLECTIVA NECESARIA DE LAS PERSONAS SORDAS AL CIBERESPACIO.
Conviene recordar ahora algo obvio: que estamos en un Campus Party que organiza la RED SORDA. Y conviene hacerlo para recordar algo tambien evidente: que el problema estratégico para el éxito del proyecto RED SORDA II es el de conseguir que se usen las herramientas que desarrolle.
Y ello implica la necesidad de conseguir que las personas Sordas y la Comunidad Sorda realicen una gigantesca MIGRACIÓN colectiva. Una MIGRACIÓN colectiva a un Nuevo continente, a un nuevo espacio. Al ciberespacio. A Internet.
Lo que sucede es que HAY QUE EMIGRAR al ciberespacio, a ese nuevo continente que crece explosivamente. NO HAY MÁS REMEDIO QUE EMIGRAR. Y no hay más remedio que hacerlo ya. Hoy.
En el siglo XIX una consigna (Jóven ¡VETE AL OESTE!) fue aceptada y seguida por millones de personas en los Estados Unidos del Norte de América (y en Europa y Asia y en el resto de América). Y una gigantesca migración que partía espontáneamente desde tres continentes (y forzadamente desde un cuarto, Africa) cambió la geografía física y humana, económica, agrícola e industrial de los Estados Unidos. Y la geopolítica mundial de ese siglo y del siguiente haciendo que la hegemonía de la economía-mundo capitalista pasara de manos del Imperio Británico a las de los Estados Unidos.
Hoy, en el año 2001, recién comenzado el Siglo XXI y del Tercer Milenio, otra consigna recorre el mundo: Jóven, trabajador, empresario, minoría ¡VETE A INTERNET!
Internet es el Nuevo Mundo, la Nueva Frontera, el Nuevo Continente del Siglo XXI.
¡ATENCIÓN! Tienen que emigrar TODOS los empleados de una empresa, TODOS los miembros de una minoría, TODOS los miembros de una asociación. TODOS los miembros de una comunidad. Por ejemplo, TODOS LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD SORDA.
No se trata de contratar a una persona "para que se ocupe de Internet". Ni de crear un Departamento o una Sección o una Secretaría "para Internet". Eso no funciona. La migración tiene que ser colectiva y global.
Claro está que eso significa UNA MUTACIÓN de la empresa o minoróa o asociación o comunidad. Pero siempre ha pasado eso con las migraciones colectivas.
Por poner un solo ejemplo histórico: entre el año 400 y el 429 D.C., en el corto espacio de treinta años, el pueblo de los vándalos realizó una migración colectiva desde su asentamiento entre los ríos Oder y Vístula (en lo que ahora es Polonia) a Eslovaquia y Transilvania, cruzando luego la frontera renana, atravesando la Galia, llegando a Hispania en el 409, cruzando el estrecho de Gibraltar en el 429 y llegando a Cartago (en el actual Túnez). ¿Se intuye qué fantástica MUTACIÓN, qué fenomenal cambio no debió producir en ese pueblo esa traslación desde las cercanías del Báltico a la orilla sur del Mediterráneo?
Pues similares mutaciones, similares cambios tienen que producirse inevitablemente en el personal de una empresa, en el conjunto de una minoría, en el colectivo de una asociación, en los miembros de una comunidad que migran colectivamente a Internet.
¡ATENCIÓN! Migrar colectivamente a Internet es cosa muy distinta y mucho más compleja y difícil que "poner una web de la comunidad en Internet".
Por citar sólo un aspecto estratégico: Es perfectamente sabido que en cualquier sociedad existen de hecho siempre dos facciones que no se pueden ignorar. Es decir, los tecnófobos y los tecnófilos. Pues bien, Internet y las TIC han generado sus específicos tecnófobos y tecnófilos. Y el primer problema para una migración colectiva al ciberespacio es que los tecnófobos suelen por desgracia ser precisamente la gente que tiene más autoridad e importancia en una empresa o en una comunidad.
La Corporación MCC (el grupo empresarial más importante de la Comunidad Autónoma Vasca) está realizando un muy importante y muy inteligente esfuerzo de MIGRACIÓN colectiva al ciberespacio. Uno de los rasgos que convierte en muy inteligente su esfuerzo es el hecho de haber establecido que los primeros que tienen que hacer esa migración son los altos directivos y los miembros del Consejo. Se les obligó ante todo a aprender y usar el correo electrónico antes que nadie en la Corporación.
No se crea que eso es fácil. El concreto problema es que para usar el correo electrónico (y muchas otras herramientas de Internet) hay que escribir en un teclado. Y en España los altos directivos tienen muy enraizada la convicción de que escribir en un teclado (escribir a máquina) es cosa de secretarias, es cosa de personal auxiliar y subalterno. Y tienen a gala no saber escribir a máquina y no haber tocado en decenios y decenios una máquina de escribir. Obligar a sus altos directivos, como ha hecho la Corporación MCC, a aprender a escribir a máquina para usar el correo electrónico es una hazaña. Imprescindible y valiosísima para convencer a todo el personal de que la migración colectiva al ciberespacio va en serio.
La migración colectiva al ciberespacio es necesaria para cualesquiera grupos humanos. El que no la realice no solo se automarginará, es que estará limitando muy gravemente la capacidad de acción de sus miembros y negándose y negándoles las innumerables ventajas que podrían adquirir realizándola. El que no está en el ciberespacio, el que no está en Internet, el que no está en la WEB no está en el mundo nuevo que se está ya configurando. Precisamente por eso es tan grave el asunto del crecimiento de la brecha entre inforricos e infopobres al que antes me referí.
Christian Huitema, el francés que ha sido Presidente del Internet Architecture Board (el organismo que supervisa la evolución tecnológica de la Red). Contempló ese problema con una óptica más optimista. Dijo en la página 148 de la edición española de su libro, publicado en 1995, titulado Et Dieu créa l'INTERNET...., lo siguiente: "Uno de los argumentos más frecuentes de los detractores de Internet es que la llegada de estas nuevas redes sería una fuente de violentas desigualdades, que se abriría aún más el abismo entre los que tuvieran acceso a la comunicación y al saber, los inforricos, y los que quedarían excluidos, los infopobres. En realidad, existen numerosas razones para pensar que Internet será por el contrario un potente factor de igualdad. La distinción entre el inforrico y el infopobre existe ya en nuestra sociedad. El acceso a la información es más fácil para los más fuertes, los miembros de gobiernos, los responsables de multinacionales. Los internautas, gracias a la potencia de la red, podrán precisamente acceder a un gran número de informaciones que están actualmente fuera del alcance del ciudadano medio. El riesgo no es pues crear una nueva clase de inforricos, porque ya existe, sino, al aumentar el número de los que tienen acceso al saber, hacer más evidente la condición subalterna de los infopobres" (Christian HUITEMA: INTERNET….una vía al futuro, Ediciones gestión 2000 S.A., Barcelona, 1995)
En cualquier caso Huitema aboga también por la necesidad de la migración a Internet concibiendo a ésta como la herramienta que precisamente puede ayudar a compensar la actual desigualdad entre inforricos e infopobres.
Sucede que todo esto que llevo dicho es especialmente cierto para las minorías en general y para las minorías marginadas o discriminadas en particular. Y por ello esa migración colectiva al ciberespacio es un imperativo para las personas sordas y para la Comunidad Sorda. Por ello voy a dedicar ahora a continuación una cierta atención al tema de las minorías e Internet.